PEPINO: Hidrata la PIEL y provee una cantidad de AZUFRE para mantener en condiciones óptimas las células de nuestro cuerpo, de las uñas y así mismo del cabello. Es muy útil su recomendación para aquellas personas que tengan problemas de ECCEMAS, DERMATITIS y PSORIASIS.
ALOE:
Aloemodina: regula el funcionamiento de la mucosa intestinal.
Aloeoleína: mejora úlceras duodenales y estomacales. Disminuye la acidez.
Aloetina: neutraliza el efecto de las toxinas microbianas.
Aminoácidos: interviene en la formación de proteínas.
Carricina: refuerza el sistema inmune y ayudaría a las defensas.
Creatinina: resulta fundamental en las reacciones de almacenaje y transmisión de la energía.
Emolina, emodina, barbaloina: generan ácido salicílico de efecto analgésico y antifebril.
Fosfato de manosa: agente de crecimiento de los tejidos con efecto cicatrizante.
Mucopolisacáridos: responsables de la hidratación celular.
Hormonas vegetales: estimulan el crecimiento celular y la cicatrización.
Enzimas: intervienen en la estimulación de las defensas del organismo
Ingredientes
50 g de pepino
50 g de pulpa de áloe
50 ml de agua destilada
Preparación
Se bate el pepino con su pulpa y se le añade el aloe y el agua destilada, mezclándolo todo.
Uso
En cutis normales o grasos puede aplicarse directamente la mezcla con un pincel. En cutis delicados se
decantará, utilizándose sólo el líquido.
Debe dejarse actuar toda la noche y lavarse por la mañana con agua templada.
El preparado ha de elaborarse cada 7 días, pues no puede conservarse por más tiempo.
Si las arrugas son recientes y poco profundas se apreciarán resultados notables