ESPINACAS
Además de dar fuerza a los músculos, protege la retina
Popeye, el famoso marino de los dibujos animados, debía su gran fortaleza al consumo de espinacas. En nuestros días, las investigaciones tanto clínicas como de laboratorio, han confirmado que Popeye tenía razón al comer tantas espinacas para obtener fuerza física. Pero además, se han descubierto nuevas aplicaciones dietoterápicas de esta excelente verdura, como su acción protectora sobre la retina y la visión.
PROPIEDADES E INDICACIONES: La espinaca es posiblemente la verdura más energética de cuantas se conocen, aun a pesar de que tan solo aporta 22 calorías por cada 100 g. Su contenido en proteínas es bastante elevado para una verdura (2,86%), pero apenas contienen hidratos de carbono (0,8%) y grasas (0,35%).
El poder nutritivo de las espinacas radica en su gran riqueza en vitaminas y minerales, ya que 100 g de espinacas aportan:
Una investigación muy minuciosa llevada a cabo en el Hospital para los ojos y oídos de Massachusetts, ha puesto de manifiesto que las personas de 55 a 80 años de edad que consumen espinacas de forma habitual, presentan un riesgo mucho menor de padecer pérdida de agudeza visual debida a degeneración macular.
El efecto protector de las espinacas sobre la retina es superior incluso al que se obtiene con el consumo de zanahorias. Este hecho ha llamado la atención a los investigadores, quienes lo atribuyen a la gran riqueza de la espinaca en luteina y zeaxantina. Estas sustancias son pigmentos vegetales de tipo carotenoide, que aunque no se convierten en vitamina A como lo hace el betacaroteno, sí que ejercen una potente acción antioxidante que protege a las células sensibles de la retina.
Se recomienda pues el consumo habitual de espinacas a todos aquellos que deseen conservar su agudeza visual, especialmente por encima de los 50 años.